martes, 26 de julio de 2011

Cada uno su historia, cada uno su error.

Soy persona, como todos, caigo en el camino, y si no caigo, tropiezo y, sí, me hago daño en mis adentros cuando elijo una mala decisión, y me mata cuando el mundo se vuelve en mi contra, acusándome de mis inseguridades mal escogidas.
En fin, en mi vida, en mi cuento, sobran desaciertos, sobran borrones de tipex pero sé que
cualquiera comete fallos, se que cualquiera hace disparates.

Sé que soy persona y punto.

martes, 5 de julio de 2011

Empiezo a caer, caer, cayendo.

Te das cuenta, ya muy tarde, de que la personita más importante de todo el planeta, tu estrella más brillante, la que alumbra todos los días y todas las noches tu caminito, está cada vez preocupándose con menos intensidad de que dejes de tropezar con aquellas piedrecitas que obstaculizan el senderito por el que paseas, centellea con menos entusiasmo, por lo cual es más complicado visualizar aquel bache con el que te golpearás fuertemente la rodillas tras caer.
Y lo peor es saber que ya lo preveías con antelación y no hiciste nada, nada de nada, intuías casi con seguridad que ella echaría a volar y que en su travesía encontraría otro ser, otro corazón, otra alma, otra mirada, otro cielo, otra amiga, otra mejor amiga con la cual disfrutaría todos los ratos que tu perdiste, caíste vencida, derrotada. Lo habías perdido todo, tu todo, la habías perdido a ella.
¿Y cómo te encontrabas ahora? Perdida, desorientada, confundida, aturdida, despistada y además cobarde, por no atreverte a decir todo lo importantísimo que es ella para ti.
Tan sólo quiero decirle, que me perdoné todo, que olvide todas las lágrimas, que eliminé los momentos en los que dije que no me importaba, que no la quería, mentía, ¿sabes?

Sí, cuando decía que no quería a nadie, te engañaba, si porque por querer quería a muchas personas, pero en realidad lo que intentaba decir es que esas palabras se quedaban pequeñas, porque tú eres tan, tan grande que no cabes en mi corazón…
Y bueno, también decirte que aguardo que todos mis miedos dejen de parecerme cada vez más cercanos a la realidad.
Espero que el miedo a perderte, a creer que ya no me quieres, a verte con el corazón partido, a hacerte daño, a que me hagas daño, miedo a buscarte y no encontrarte, a que no respondas mis llamadas, a que me reemplaces para siempre, miedo a las distancias, a esta distancia, a que me olvides, a que no recuerdes nada, a verte sufrir, a no volverte a escuchar un te quiero, a no recibir más tus caricias, miedo a no poder regalarte más un beso, a no tener deudas de abrazos, a que tu mirada se apague, a que las influencias te cambien, miedo a que dejes de ser la misma, a que dejes de confiar en mí, a que no seas capaz de ver tus limites, espero que todos estos miedos sean irrealidades.

Miedo... te tengo miedo, por el simple hecho de que jamás sentí un lazo tan fuerte. Simplemente no se vivir sin ti, que a cada segundo me haces falta, que tú eres lo más bonito de todo el planeta, de toda la galaxia, de todo el universo.



miércoles, 8 de junio de 2011

Os amo, así, sin más.



Sois las pequeñajas que día a día me recordáis lo bonito que es vivir, y lo duro, si no se os tiene cerca.
He aprendido gracias a ti, morena de ojos oscuros, y a ti, rubia de ojos claros, a ser capaz de comerme el mundo de tan solo un bocado y saber repetir.
Estáis enganchándome muy fuerte, tan fuerte que no sería capaz de soltarme jamás.
Imagino un porvenir en el que a nosotras nos sobren smiles cada segundo.
La luz que ilumina mi sendero, vosotras, sí, vosotras sois mi Sol y mi Luna.
Acariciar el cielo con las yemas de los dedos es lo que hago cada pequeño instante que estoy a vuestra lado.

Y... no me faltéis nunca, ¿vale? Me hacéis muchísima falta, me atrevo a decir que habéis creado en mi una dependencia a vuestra presencia.

No puedo negarlo, estoy profundamente atada a vosotras, hasta las mismísimas entrañas.
Ahora me es imposible dejaros escapar, soy incapaz de olvidaros, os recuerdo tanto, tan a menudo, cada pequeñísima milésima de segundo.
Tarareo una canción y lo primero que se me pasa por la cabeza es una imagen vuestra, no me dejáis ni escuchar música en paz, pero lo prefiero así, es mucho más divertido.
A penas puedo pasar una semana sin veros, es tan complicado seguir hacia delante cuando no estáis, se os echa tanto de menos, me ayudáis simplemente con teneros cerquita.
Luchar contra los miedos, se vuelve más fácil, con vosotras liberarse de las dudas es más sencillo.
Imaginar que los sueños son realidad está tirado si claváis vuestra mirada en mi ojos.
¿Amistad? Es una palabra que se queda pequeña, ¿no creéis?



jueves, 19 de mayo de 2011

Pesimismo y superticiones.


Nunca os habéis parado a pensar que todo a cambiado a tu alrededor que ya nada es igual, que las mariposas se han convertido en murciélagos, que la amistad ahora es inexistente, que lo blanco y puro se va tornando gris, espesura de tinieblas.

Que mis ojos se han empañado y no me dejan ver más allá de la botella medio vacía, que me he dado cuenta de que el amarillo, colo alegre, se ha convertido en mala suerte, que un gato negro me persigue una noche de martes 13 con sus grandes espejos por ojos mirándome.
Pero en eso no gira mi suerte, mis manos no pueden tocarla como cosa tal, es un hecho malo o bueno, en mi vida horroroso, este se ha vuelto contra mi.
Quiere hundirme en la miseria, haciendo pasar mis días entre nubes grises, volviendo mis sueños, pesadillas.
Pero lo último que se pierde es la esperanza y yo la perdí hace mucho tiempo, volverá si los buenos recuerdos dan la vuelta, volverá con la añoranza melancólica. 
Esther.

lunes, 16 de mayo de 2011

A mi modo.





Queremos beber sin sed y comer sin hambre. Buscamos el color a la ginebra, el sabor al aire y el olor al agua. Nos hacemos preguntas sin respuestas y contestamos a las cosas sin saber porqué. Nos preocupamos por problemas que tienen solución y nos rayamos por los que no la tienen, cuando el único dilema es la muerte. Numeramos los números hasta el infinito y aún no sabemos ni cual es en realidad el final.


En conclusión, lo hacemos todo sin sentido, porque nos da la gana y nos apetece. Sencillamente, lo apoyo.

Debemos seguir nuestros impulsos, descontrolarnos de vez de en cuando, creer que no tenemos limites durante unas horas, sentir que nacemos para disfrutar y no para pasar las horas delante de un libro o de tu jefe.


Lo corroboro, hay que darle de vez en cuando por culo a la razón. Deleitarse. Seguir nuestros estímulos y las tentaciones.  Adelante, arriésgate y gana.


Sandra (;

Una flecha y seré tuya.

Dispárame, pero no te atrevas a colocar una pistola cerca de mi sien, no quiero notar ni un mísero roce de bala, así que ten en cuenta que no puedes dirigir ni un efímero rayo infrarrojos sobre mi piel, simplemente, no uses armas de fuego.


Usa armas de amor, como una ballesta, tan solo te dejo lanzar una flechaÆÆ una única saeta que atraviese mi corazón, y hazlo delicadamente, como hace Cúpido. Te doy el permiso de que me ametralles con las palabras más hermosas, que me acribilles con los abrazos más intensos, que me bormabardees con los susurros más bajos  y que me encañones con las caricias más suaves... 
Y ya que estamos, prométeme una cosa, ¿vale?

Mátame... con los besos más exclusivos 

Sandra :)

lunes, 9 de mayo de 2011

Al ras del cielo.



No vivas soñando, vive tu sueño, 
roza con las yemas de los dedos el deseo más intenso,
hazlo realidad porque nada es imposible y posible lo es todo.
Mi realidad es ser feliz, mi sueño no dejarlo de ser nunca.

Comienzo a aprender a ser fuerte, muy fuerte, ya no temo apenas al miedo,
ya sé que puedo vencerlo Cahora es él quien se encuentra inquieto, se muestra intranquilo y procura en cada crepúsculo  engendrar una funesta fantasía mientras me amodorro en mi cama,
en mi cabeza se forman horribles pesadillas y, a veces, es duro dormir cuando no consigo transformar esa irrealidad, pero poquito a poco y añadiendo diminutos detalles, tratando de mejorarla, logro atesorar algún cándido delirio.
Hoy mismo entramos en tregua, el miedo me aborrece, no quiere saber más de mí por un tiempo, no me vendrá nada mal una etapa de sosiego.
Pero sé que es absurdo subestimarlo, es imposible subvalorarlo, que es utópico infravalorarle, es inverisímil menospreciarle e incoherente desestimarle,
intuyo de sobra que renacerá con más energía que nunca M y su auge será temible aun así le echare un par de huevos y a tirar hacia delante.

Y, en mis días, me será más fácil sonreír y mis sueños más soñados estarán  
al ras del cielo, 
aun así, llorar también lo será porque pienso derramar tantas lágrimas como pueda con cada carcajada


Sandra!:)